domingo 31 de enero de 2010

GESTIÓN DEL MATERIAL DE UN GRUPO DE ESPELEOSOCORRO


1) Planteamiento del problema:

A pesar de la experiencia, de los esfuerzos divulgativos, prácticas, formación etc en el espeleosocorro cántabro se dan dos situaciones crónicas de falta de operatividad: gestión del material de socorro y comunicaciones. En este artículo trataremos del primer caso.

¿Cómo se manifiesta esta falta de operatividad en la gestión del material?

Esta falta de operatividad se manifiesta desde varios ángulos: se manifiesta desde el lado de la administración competente, Protección Civil, y a su vez desde el lado de los propios socorristas. En el más de los casos de la interacción de ambos colectivos.

¿Pero cuáles son los aspectos más visibles de esta falta de operatividad?

Por un lado aparecen a la hora de realizar las compras del material necesario. Si bien es cierto que se ha avanzado mucho en este aspecto, y que salvo situaciones concretas, está básicamente resuelto, siguen produciéndose situaciones no deseadas de falta de comunicación entre los responsables de la compra de material y los usuarios finales, que son los propios espeleosocorristas. Buena parte de la responsabilidad la tienen los propios espeleosocorristas y su tradicional desidia, pero no es menos cierto que otra parte de la responsabilidad la tienen los responsables de las compras.

Por otra parte se dan problemas a la hora de acceder a este material en tiempo y forma. No solo en situaciones de no rescate, las menos preocupantes desde el punto de vista operativo, aunque a la larga repercuten sobre nuestra propia capacidad. Así se dan situaciones en las que es tremendamente incómodo acceder al almacén del material por encontrarse en un hangar del Aeropuerto de Santander, con estrictas medidas de seguridad. Esta dificultad de acceso al material hace que su gestión sea de pascuas a ramos, cuando debería ser más fluida y periódica (inventarios, revisión, reposición, uso responsable, limpieza, caducidad de los materiales y productos sanitarios como medicinas y otras, etc)

En otras ocasiones esta dificultad se da en situaciones de rescate. Viene siendo habitual que, pese a que los espeleosocorristas (que al fin y al cabo son voluntarios y viven en sus casas) lleguen y se movilicen antes y más eficazmente que los profesionales del rescate como son los profesionales de Protección Civil. Es cierto que vivimos más cerca, tanto de nuestra base operativa (el trastero en el que tenemos la mochila) como del lugar del accidente habitual, la comarca del Alto Asón. Sin embargo los responsables de la gestión burocrática del material se muestran más preocupados por si falta algo de material tras un uso (lo que a pesar de todo va a ser inevitable) que tener a 30 socorristas esperando a que llegue el material para poder intervenir. Esta situación paradójicamente es desde el punto de vista económico más ineficiente que el valor del material que se pierde tras una intervención (pérdidas en el 90 % de los casos justificadas pero que deben tratar de minimizarse en cualquier caso). Además y dependiendo de qué socorrista venga con el material, su gestión y la propia gestión del rescate va a ser más o menos fluida. No olvidemos el día en el que un socorrista profesional del Gobierno de Cantabria negó un cartucho de gas valorado en tres euros y medio, a dos bomberos profesionales del Gobierno de Cantabria para que lo usaran junto con un hornillo, para calentarse de las duras horas de espera en el interior de una tienda igloo bajo la nevada. Esta no es más que una situación límite de otras menos evidentes pero no por ello menos frecuentes…..

Desde el punto de vista de los espeleosocorristas, cuando se inicia un operativo, se crea un cierto caos des organizativo a la hora de acceder al material de intervención. Es frecuente un caos provocado por un intento de acceso indiscriminado al almacén de material por parte de socorristas, cuando solo ha de acudir el jefe de equipo y a lo sumo un ayudante, siempre en orden de intervención de los equipos y no todos mezclados intentando pillar el mejor taladro. Ante esto la administración reacciona con un celo innecesario de gestión y vigilancia. Dos situaciones que se retroalimentan y que no generan más que tensiones innecesarias y fácilmente evitables.
Operativamente también estamos fallando en la gestión de fin de operativo en lo que a gestión de material se refiere. La excusa comprensible es que normalmente los rescates terminan a altas horas de la madrugada y en condiciones atmosféricas poco apetecibles. Pero no es menos cierto que no tenemos interiorizado desde el lado de los socorristas, y más concretamente desde el lado de los jefes de equipo y del coordinador, la necesidad e importancia que tiene la gestión del material, tanto dentro de la cueva en situación operativa (cesión de material a otros equipos, balance del material utilizado y devuelto etc) como a la salida de ésta y en la gestión del fin del operativo.

Otro factor importante, y al que no prestamos la suficiente atención, aunque es cierto que se está mejorando día a día, es el de la revisión y reposición de material defectuoso, dañado o consumido. Este es un aspecto de la gestión del material de capital importancia y que debe ser realizado sistemáticamente tras un operativo. La ubicación del material en un lugar poco accesible hace que descuidemos su atención.

Con el paso del tiempo se han ido dando pasos orientados a mejorar la gestión del material. En unos casos no ha sido más que formalizar una costumbre adquirida dándole visos de normalidad, en otros casos consecuencia de “fricciones amistosas” entre los distintos participantes de las labores de rescate, en la mayoría de los casos huidas hacia adelante parcheando soluciones, a estrincones y sin darle continuidad. Lo triste del caso es que todos somos conscientes de que no lo estamos haciendo bien, y sin embargo todos tenemos más o menos claro dónde estamos fallando y cuáles pueden ser las mejoras a implementar. Y por cierto ninguna de esta mejora llevará aparejada mayor coste, sino mejor gestión……. Que por triste que parezca, ya han sido objeto de debate y aprobación, es hora pues de ponerlas en práctica y de involucrar a todos en su mantenimiento……

¿Qué podemos hacer?.......

Casi todo el material de intervención necesario, para una intervención probable, ya lo tenemos o va a ser repuesto de forma inminente, luego no es un problema de falta de material sino como he dicho anteriormente de gestión del mismo. Ya tenemos claro que hay que tener un material en perfecto estado de revista para intervención y otro material usado para formación, prácticas y quizá simulacros (no tengo tan claro que en los simulacros no utilicemos el material de intervención pues es lo más parecido a una situación real de herido con camilla). Este material tiene una vida útil que dependerá del uso y mantenimiento que reciba. Tras su vida útil para intervención, de forma espontánea, estamos utilizándolo para re-equipamiento de cuevas. Este tránsito del material de una fase a otras ha de ser realizado de forma natural y bajo supervisión de ambas partes: administración y espeleosocorristas. Entiendo que desde el punto de vista de la administración debe existir un inventario del material adquirido, del estado del mismo y del destino final. Pero hay que entender que no estamos gestionando fotocopiadoras y máquinas de escribir. Sino de cuerdas y otros materiales con características concretas. En el caso de las cuerdas por poner un ejemplo, en un principio tienen unas dimensiones y que con el paso del tiempo van recortándose (por no hablar el 5 % de merma natural por encogimiento). En otros casos la propia naturaleza de la intervención hace que parte del material se quede en la propia cueva. Se dan situaciones de rescate en las que por necesidades del mismo se asumen riesgos de instalaciones expuestas que se quedan ahí, pues no merece la pena su retirada tras la ejecución de la maniobra. Es preciso pues fijar unos criterios temporales de duración del material, pues todos tenemos claro que aquel material que presenta algún deterioro visible ha de ser retirado en cualquier caso, no siendo válido su reutilización.

2) VIDA ÚTIL DE LOS MATERIALES:

Propongo pues una vida útil para material metálico de 8 años y una vida útil para textiles de acuerdo a lo siguiente:
No conozco ninguna norma que establezca la vida útil de los materiales, sin embargo la norma UNE-EN-1891 que normaliza las cuerdas semi-estáticas respecto a la vida útil dice entre otras cosas lo siguiente:

7 INFORMACIÓN QUE DEBE SER PROPORCIONADA POR EL FABRICANTE, INCLUIDAS LAS INSTRUCCIONES DE USO

………
s) La duración prevista del producto o cómo puede el usuario determinar esta duración.
……

Si recurrimos a la información facilitada por fabricantes de reconocido prestigio encontramos lo siguiente:

BEAL:

VIDA ÚTIL

Vida útil = tiempo de almacenamiento antes de la primera utilización + tiempo de utilización.
La vida útil depende de la frecuencia y de la forma de utilización.
Los esfuerzos mecánicos, los rozamientos, los rayos UV y la humedad degradan poco a poco las propiedades de la cuerda.
Remarcar que, con el uso, la longitud de la cuerda puede disminuir hasta un 10% a costa de aumentar su diámetro.
Tiempo de almacenamiento: en buenas condiciones de almacenamiento, este producto puede guardarse durante 5 años antes de utilizarse por primera vez sin afectar a su futura vida de utilización.

Tiempo de utilización:
- Utilización diaria e intensiva: 6 meses.
- Utilización cotidiana y de intensidad media : 1 año.
- Utilización semanal e intensiva: 1 año.
- Utilización semanal y de intensidad media: 2 años.
- Utilización diaria por períodos y de intensidad media: 3 años.
- Algunas utilizaciones durante el año de intensidad media: 5 años.
- Utilización muy ocasional de poca intensidad: 10 años.
Atención : se trata de tiempos de utilización medios. Una cuerda puede ser destruida en su primera utilización. Un almacenamiento apropiado entre utilizaciones es esencial. El tiempo de utilización nunca debe superar los 10 años. La vida útil (almacenamiento antes de utilización + vida de utilización) está limitada a 15 años.

ROCA:

Duración:

A título informativo, pueden servir de guía los siguientes periodos:
- De 1 a 12 meses bajo uso intenso (profesionales de los trabajos verticales y rescates, expediciones en alta montaña o cuevas).

- De 2 a 3 años con uso moderado u ocasional (aficionados a la espeleología, equipadores de escalada deportiva).

No emplee cuerdas con más de 10 años aunque su aspecto exterior sea muy bueno o apenas se haya utilizado.

Podemos pues establecer el siguiente criterio: para cuerdas y materiales textiles.
Cuerdas y materiales textiles para intervención: 2 años desde su compra.
Cuerdas y materiales textiles para formación y prácticas: dos años más de uso (antigüedad 4 años a su retiro) previa revisión en profundidad de su estado.
Cuerdas para re-equipamiento: dos años más o hasta su deterioro físico visible. (Sólo reponer cuerdas en verticales de menos de 12 m. y en pasamanos con doble cuerda en cualquier caso)

Siempre han de pasar periódicas revisiones visuales tras cada uso y antes de usos intensivos……

3) DISPONIBILIDAD DE LOS MATERIALES:

Como se ha visto anteriormente la disponibilidad y acceso al material de intervención es fundamental a la hora de mantener operativo un grupo de espeleosocorro. A estas alturas todos tenemos claro que ha de haber tres tipos bien diferenciados de nidos de materiales: material para intervención, material para formación y prácticas y material para prevención de accidentes y reposición en cueva. Es pues fundamental definir donde ubicar estos tres nidos. Definir ¿Quién tiene acceso y cómo al almacén? Y por tanto ¿Quién o quienes se encargan de su mantenimiento y cuidados?

Material para intervención:

Sigue siendo una buena idea y válida que el material de intervención esté en remolques preparados para su inmediato enganche a un todo terreno. Sin embargo no es operativo tener estos remolques en el hangar del aeropuerto. El Gobierno de Cantabria en estos momentos tiene otras alternativas que garantizan igualmente la vigilancia de los remolques: parques de emergencias (especialmente el de Laredo, el más próximo al centro de gravedad de las cuevas de Cantabria) y el garaje de la sala de emergencias en el polígono de Parayas. Ha quedado claro la importancia que tiene que este material llegue pronto al punto de encuentro de los socorristas, y que esté fácilmente accesible para su revisión y mantenimiento. Cualquiera de los dos objetivos se cumple estando en el parque de emergencias de Laredo. En caso de intervención un bombero puede engancharlo a un vehículo propio del parque y llevarlo hasta el lugar apropiado. El acceso al parque por otra parte está bajo supervisión del jefe de parque, que garantiza el control del material y del personal con acceso al mismo. El remolque se puede cerrar con llave y el acceso a la llave la tendrán aquellas personas autorizadas. Tras una intervención la limpieza y mantenimiento del material es más sencillo en el parque de bomberos (tienen espacio, agua y mangueras para su limpieza y secado) y es más fácil para los espeleólogos participar en las tareas de mantenimiento. Tener los remolques en el polígono industrial de Parayas también garantiza aunque menos eficientemente ambos objetivos, y muy especialmente el segundo, el de el acceso que a veces parece que es lo único que preocupa a los responsables de la administración

Material para formación, prácticas y re-equipamiento:

En estos momentos este material está fácilmente disponible para los espeleosocorristas, por decisión propia Protección Civil con buen criterio nos ha dejado el material que les hemos solicitado y nosotros lo mantenemos en el parque de emergencias de Laredo. También puede ser almacenado en los locales de la agrupación local de Protección Civil de Ramales de la Victoria o Arredondo. Creemos que la opción primera sigue siendo el parque de emergencias de Laredo, en nido separado del de intervención, frente a las opciones de Ramales y Arredondo. Sobre todo por la cuestión de espacio para almacenamiento y para limpieza tras su uso.

4) GESTIÓN DEL MATERIAL DURANTE UN OPERATIVO

Como hemos visto anteriormente llegan al punto de encuentro los espeleosocorristas de la comarca antes que los responsables de Protección Civil que traen el material necesario para la intervención. Esto va a ser así debido entre otras cuestiones a que vivimos más cerca y tenemos menos materiales y medidas de seguridad que traspasar. Por este motivo es importante contar lo más rápidamente posible con el material necesario para la intervención. No obstante cuando el equipo sanitario llegue en helicóptero directamente a boca de cueva es importante que lleve además del material sanitario propiamente dicho, buena parte del material de intervención. De esta forma nos evitamos su transporte hasta una boca lejana y con fuerte desnivel. En el resto de los casos, si exceptuamos el material sanitario, que solo ha de estar disponible para el personal sanitario, el material de intervención ha de estar rápida y fácilmente disponible y gestionado. Para ello debemos mejorar en los siguientes aspectos:

a) El material ha de llegar lo más rápidamente posible. Por ello si viene desde el parque de emergencias de Laredo con un bombero mejor. En cualquier caso cobramos por horas, así que salvo la mala imagen que damos estando parados delante de los familiares de los rescatados y responsables políticos locales no hay más problema en seguir esperando…..

b) El material debe ser puesto a disposición de los jefes de equipo de la forma más eficiente posible. Para ello ha de existir una complicidad entre los jefes de equipo y el responsable del material. No es operativo que el responsable de material solo se relacione con el coordinador. Ha de haber un orden para acceder al material, no solo orden entre los equipos sino orden dentro de un equipo concreto. El jefe de equipo tras la reunión de coordinación, tras estudiar su zona de trabajo ha de definir las maniobras que va a ejecutar y que material va a necesitar. Tras esto y a su debido momento recurrirá al responsable de material para que se lo proporcione. Para ello se rellenarán dos fichas de misión, una para el jefe de equipo y otra para el responsable de material, que posteriormente hará llegar al coordinador. Sería bueno poder contar en todos los casos con la tienda hinchable, bien de la agrupación local de Protección Civil de Santander, bien de Cruz Roja (en su defecto con la carpa de estructura metálica de la agrupación local de Colindres). En esta carpa se habilitará una zona de acceso restringido por medio de una mesa y cinta limitadora, tras ella se ordenará el material por familias (mosquetones, anclajes, bloqueadores etc) proveniente del remolque de tal forma que en cualquier caso y por medio de un golpe de vista se vea el balance del material remanente. Independientemente de la gestión de balance de material que se haga por parte del coordinador y ayudantes. A la zona de material solo tendrá acceso el responsable de material o en quien delegue. A la vuelta del rescate el jefe de equipo seguirá el orden inverso devolviendo todo el material prestado. Cuando hemos ensayado este procedimiento con los militares ha funcionado de mil maravillas y no creo que haya sido por la existencia de un policía militar armado a la puerta del contenedor (que también ayuda), sino más bien porque es una forma coherente de funcionamiento.

c) Material de la camilla: una camilla no es solo eso, la camilla. Asociada a ella y en todo momento ha de llevar consigo una serie de material (depende del número de anclajes que tenga llevará más o menos) pero eso no impide para reiterar una vez más a los jefes de equipo y socorristas sobre la necesidad de mantener la integridad del material de la camilla tras cada maniobra y cambio de equipos. Así mismo esta integridad ha de mantenerse tras el fin del operativo. Es material que sufre un enorme desgaste y un uso muy intenso, por lo que desde nuestra experiencia, su duración ha de ser poco menos que para cada uso (intervención). Con la salvedad si cabe de la polea mini-traxión que puede durar más. Los mosquetones HMS, los simétricos de acero y muy especialmente los cordinos han de ser repuestos con mayor intensidad que el resto del material de intervención.

d) Acopio de material en boca de cueva: cuando la boca de cueva esté alejada del Puesto de Mando Avanzado, y me refiero alejada en tiempo no en metros. Es interesante disponer de un acopio de material en la propia boca de cueva. Material tal como mosquetones, poleas, bloqueadores, alguna cuerda, anclajes etc. Para de esta forma si algún equipo necesita puntualmente alguno de estos elementos puede acceder a ellos más rápidamente que si lo tiene que pedir al PMA y esperar a que le llegue. Evidentemente este material ha de ser gestionado con cierta avaricia, pues la tendencia de los equipos es a cargar con todo lo que puedan “por si acaso”.

viernes 22 de enero de 2010

Rescate en Cueva Mur 22/01/10


00:50 convaleciente aún del stres post-traumático de una dura jornada de esquí de travesía en Campóo recibo una llamada de Rocío (responsable del albergue de la Federación Española de Espeleo) tres espeleólogos alojados en el albergue han ido a Cueva Mur a las 13:00 h. y aún no han salido. Se disparan las alarmas en el Espeleosocorro Cántabro. Se reúne el gabinete de crisis y se analiza la situación. Ante la gravedad de ésta se decide movilizar a nuestros mejores efectivos. Es el momento de actuación del Komando de Élite del Espeleosocorro Cántabro. 2:13 hora peninsular; un nutrido grupo del Komándo de Élite formado por un burócrata y un cojo entran por Cueva Mur. Gracias a su pericia resuelven sin problemas el pasamanos de acceso y los desfondamientos hasta la entrada del laminador.

Primera reunión de coordinación:

- Xavi paramos para que eches un cigarrillo si quieres.
- No hace falta he dejado de fumar.
- No si yo lo digo porque cobramos por horas....
- Bueno si quieres tengo un caramelo de menta chuperreteado. ¿quieres un poco?
- Bueno no, creo que es mejor continuar.

2:31 llegamos al balcón de la sala grande. El laminador ha supuesto un reto importante, pero estos socorristas están altamente capacitados. Se requieren dificultades más extremas que estas para arrugar a curtidos socorristas como los miembros del Komando de Élite.

- Creo que andan por aquí, huele a tabaco mezclado con una sustancia que no alcanzo a definir.
- No sé, yo he dejado de fumar, pero el olfato lo tengo como el oído.......

Vemos una cuerda de 8 mm. en un anclaje natural que se hunde en la negrura de la gran sala. Decido retirarla y pasarla al otro lado del pasamanos.

Segunda reunión de coordinación:

- Hay que bajar al fondo de la gran sala para alcanzarles la cuerda.
- De acuerdo ¿quien baja?.....

A pesar de la aparente tranquilidad de mi compañero no se me escapa que está sometido a una gran presión. La duras horas de entrenamiento, formación y prácticas nos han enseñado a detectar estas circunstancias..... y superarlas.

- vale ya bajo yo.......
- si baja tú que a mí me da la risa......

Una vez tomada la decisión de bajar mi compañero aprovecha para pelar otro caramelo de menta....... la tensión se aprecia en la forma de pelar el caramelo.......

Ha llegado el momento para el cual llevamos mucho tiempo preparándonos. Se trata de una instalación de extrema dificultad y peligro. Bajar me supone poner en práctica todo mi recital de recursos técnicos y materiales........ Estas situaciones son las que justifican todo el tiempo invertido en burocracia y fotocopiado de manuales de espeleosocorro.

Ya he llegado hasta los espeleólogos atrapados, parecen tranquilos fumando tabaco mezclado con una sustancia que aunque creo conocerla no llego a identificar.

La situación es tensa..... no me fío de la aparente tranquilidad del grupo, creo que es preciso poner en práctica los protocolos desarrollados para el Gobierno de Cantabria por el colegio de Psicólogos. Paso a explicar someramente en que consisten estos protocolos (a pesar del riesgo que puede suponer dar a conocer el How Know del ESOCAN y que sea aplicado por personal no cualificado)

Así el protocolo establecido para estas situaciones dice lo siguiente:

Cuando estemos en presencia de espeleólogos sometidos a riesgos como los indicados en el apartado 13.1.3.4.1 letra A los pasos a seguir serán los siguientes.

El socorrista tras valorar la situación y a su criterio aplicará alguna de las siguientes medidas preventivas y de contención del Riesgo:

a) Reparto generalizado a diestro y siniestro de tollejas.
b) Choteo y vacile inmisericorde.
c) Solicitud de movilización de los equipos sanitarios del Espeleosocorro Vasco.
-
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-
-
n+1) Solicitud al colegio de psicólogos de otro protocolo que este no sirve para nada.......

Con el primer contacto con los espeleólogos llego a la conclusión que la letra a) no se puede aplicar: en el grupo hay una chavaluca (alemana, rubia, ojos azules). Podría interpretarse el reparto de tollejas como violencia de género y crear un conflicto internacional con una potencia amiga. Por prudencia aplico lo indicado en la letra b) dejando lo indicado en la letra c) para situaciones más complejas que superen nuestras capacidades operativas.

Los intrépidos espeleólogos han bajado hasta el fondo de la gran sala con una cuerda de 8 mm. de diámetro anclada a un anclaje natural y sin fraccionar. Con idea de ir hacia el paso de los retales y volver por el pasamanos. Pero mira por donde no han encontrado la gatera y han decidido volver por sus pasos. La cuerda roza hasta en el sobaco de la tía Serafina por lo que deciden con buen criterio no subir y esperar al grupo de rescate (no se como se han atrevido a bajar....)

Una vez implementadas con saña las medidas correctoras iniciamos la salida.....

5:10 horas (hora peninsular) estamos todos fuera, la noche sin luna y cielo estrellado nos recibe. los 3º de temperatura no impiden disfrutar del momento.......

5:30 Briefing de fin de operativo:

Nos reunimos el coordinador del rescate, secretario interventor, responsable de material, de comunicaciones y de relaciones con la prensa con los miembros del Komando de Élite del Espeleosocorro Cántabro. Total dos personas reunidas. Ponemos en común las informaciones de cada participante y redactamos las conclusiones y el balance del operativo.

Balance del operativo:

Es de destacar el buen funcionamiento de los equipos de comunicación puestos a disposición por el Gobierno de Cantabria (nuevo sistema Face To Face desarrollado para el ESOCAN por Sonotone inc.) gracias a los mismos se ha podido mantener en todo momento comunicación de voz y datos via in-alámbrica (o wi-fi según las especificaciones del contrato) entre los grupos operativos y de coordinación. Esto ha sido posible gracias al esfuerzo de I+D+i desarrollado por el ESOCAN.

Se ha podido comprobar el alto nivel operativo del Komando de Élite del Espeleosocorro Cántabro. Creemos desde el ESOCAN que es prioritario que todos nuestros Jefes de Equipo se inscriban en los cursos de Espeleosocorro, que la Escuela Española de Espeleología imparte en el Centro de Tecnificación situado en Ramales de la Victoria. Son sin duda la mejor manera de estar al tanto de las nuevas técnicas y tendencias que en materia de espeleosocorro vienen desarrollando los técnicos de esta escuela. Técnicas desarrolladas tras duras jornadas colgados del balcón del Centro de Tecnificación. Hemos mantenido conversaciones al más alto nivel con los responsables de formación de la E.E.E. Estos nos han garantizado que un curso de espeleosocorro no necesita incluir prácticas y cueva. Puesto que estas se pagan en matricula a parte y que se pueden convalidar aportando un certificado de aprovechamiento de curso de internet y correo electrónico impartido por el INEM (u organismo similar) creemos que es el momento de dar el paso al frente y someternos a las duras jornadas de formación colgados de un balcón y un puente.

5:35 Gestión de fin de operativo:

- Xavi, ¿que hora es?
- las 5:35.
- Joder que tarde, abre la furgoneta y vamos para casa. Venga cada mochuelo a su olivo.

fin de informe. En Ramales de la Victoria a 22 de enero del 2010.

Resumen de prensa relacionadas con esta intervención:

El Pais: El Sr. Rajoy solicita la comparecencia del presidente Zapatero en el Congreso de los Diputados para que explique ¿por qué no ha sido movilizado el Equipo Sanitario del Espeleosocorro Vasco?.

El Mundo: el PNV presenta una proposición no de Ley para obligar a los militares de la UME a cambiar la gorra color mostaza de su uniforme por una txapela roja con el escudo del athletic, en el improbable caso de que sea precisa su intervención en Euskal Herria. Ante la gravedad de la situación operativa propone la creación de una comisión parlamentaria para definir las dimensiones de la txapela.

La Razón: I.U solicita la comparecencia de la Ministra de Igualdad para que explique ¿Porqué los espeleólogos y espeleólogas solo llevan luz en la parte frontal del casco y no en la parte posterior? Así mismo explique que medidas de política de igualdad con enfoque de género y transversalidad está llevando a cabo esta ministra para garantizar la paridad en la composición del Komándo de Élite del ESOCAN.

jueves 21 de enero de 2010

Jornadas de Espeleo y Montaña de Colindres


El club ADEMCO de Colindres ya tiene cerrado el cartel de las próximas jornadas de espeleo y montaña. Éstas se celebrarán en la Villa de Colindres los días 21,22 y 23 de abril del presente año 2010.

A celebrar en la monumental de Colindres y delante de 6 toros 6 con el siguiente cartel:

21 de abril:

Pablo Criado: ultra-maratones alpinas

22 de abril:

FKP y Antonio Arias: topografía del Soplao.
Patrick y Sandrine Degouve: Sistema del Gándara.

23 de abril:

Iván Expósito Calvo: campaña de limpieza del Sistema Cueto-Coventosa-Cuvera-Garma del Bucerón.
Ángel García Fuentes: Sistema del Mortillano.

Como siempre las jornadas terminarán con un buen vino español y algo de picoteo cortesía del Ayuntamiento de Colindres.

Esperamos veros.......

El libro Cantabria Subterránea de Pepe Leon en pdf

Extraordinaria noticia, en la página web del Espeleoclub Cántabro han colgado en formato pdf el catálogo de grandes cavidades de Cantabria. Sin duda un gran clásico, que junto al atlas de cavidades de Carlos Puch constituyen las dos biblias de la espeleo en este pais. Estos dos libros de divulgación de la espeleo en Cantabria y en España fueron fruto de un esfuerzo enorme por parte de sus autores. Fueron capaces de mantener fluida conversación e intercambio de información espeleológica dentro de las sectas y clubes de este país y limítrofes. Por desgracia tamaño esfuerzo creo que no ha sido suficientemente reconocido por parte del colectivo hacia sus autores y además creo que es hora de que alguien ahí fuera retome el monumental reto de re-editar y aumentar dichas guías. Podeis descargar el fichero en la siguiente dirección: (pesa 48 megas así que paciencia)

http://www.speleoclubcantabro.com/biblio/CANTABRIA_SUBTERRANEA.pdf


en la misma página hay otro enlace al atlas de grandes cavidades de Carlos Puch (ya estaba colgado en la web del Edelweis). tambien pesa cuarente y tantos megas.
http://www.speleoclubcantabro.com/biblio/GC&S.pdf

martes 12 de enero de 2010

Reflexiones sobre los permisos de visitas a cuevas en Cantabria


INTRODUCCION:

Desde el año 1998, para las visitas a cuevas en Cantabria es preciso contar con el correspondiente permiso. En sus orígenes estos permisos se limitaban a permisos de exploración y a través de ellos se ordenaban las zonas de trabajo de los clubes de forma que no se produjeran intrusiones en las exploraciones de otros clubes.. Posteriormente se amplió el tema de los permisos a todas las cuevas. Ley de Cantabria, 11/1998, de 13 de octubre, de patrimonio cultural en su Artículo 77. Autorizaciones. Dice lo siguiente: 7. Las visitas, exploraciones espeleológicas y de otras características en cavidades naturales deberán contar con un permiso de la Consejería de Cultura y Deporte.

Esta ley fue regulada por el Decreto 36/2001, de 2 de mayo, de desarrollo parcial de la Ley de Cantabria, 11/1998, de 13 de octubre, de patrimonio cultural. Que en su articulado dice lo siguiente:

Art. 59. Intervenciones en cavidades naturales.– 1. Las visitas, exploraciones espeleológicas y de otras características en cavidades naturales deberán contar con un permiso de la Consejería de Cultura y Deporte. Queda prohibido realizar cualquier tipo de deterioro, colmatación, obra o alteración de las cavidades naturales sin la preceptiva autorización de la Consejería de Cultura y Deporte. 2. El permiso al que se refiere el apartado anterior, deberá ser solicitado por escrito a la Consejería de Cultura y Deporte, bien individualmente o bien de forma colectiva por todos los grupos, tanto españoles como extranjeros, que se interesen por los estudios espeleológicos en la Comunidad Autónoma de Cantabria. 3. Las solicitudes de permiso y los planes de trabajo que han de acompañar a las mismas, se presentarán en la Federación Cántabra de Espeleología, como mínimo, treinta días antes del comienzo de la exploración. Dicho plazo se ampliará a cuarenta y cinco días para aquellas exploraciones que vayan a realizarse en los meses de julio y agosto. 4. La Federación Cántabra de Espeleología, en el plazo de cinco días, deberá emitir el informe correspondiente y remitirlo al Servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Deporte. Asimismo, la Federación una vez haya estudiado de forma detallada la petición, acreditará ante la Consejería de Cultura y Deporte la solvencia espeleológica de las peticiones, desautorizándolas en caso contrario. Corresponde a la Federación, con el visto bueno de la Consejería de Cultura y Deporte, distribuir las diversas zonas de trabajo. 5. El Servicio de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Deporte, en virtud del informe emitido por la Federación, extenderá el permiso en un plazo de diez días hábiles, transcurridos los cuales sin haber sido extendido, el permiso se entenderá denegado. La resolución denegando el permiso deberá ser motivada. 6. Los permisos caducan en el año natural en que fueron expedidos y tienen vigencia para las fechas que en los mismos se determinen. 7. Las solicitudes de permiso deberán ir acompañadas de la siguiente documentación: – Un plan de trabajo, en el que se deberá señalar las fechas en las que se realizará la exploración. – Las cuevas o zona geográfica completa que se quieran estudiar, indicada a ser posible en coordenadas de las hojas 17/50.000 del Instituto Geográfico y Catastral. – El número de participantes – Los planes generales de estudio 8. Los solicitantes tendrán la obligación de presentar, al final de cada exploración, dos memorias detalladas del trabajo realizado, acompañadas de planos e informes así como títulos de las publicaciones, revistas etc.. donde aparecerán los estudios realizados. La no presentación de las memorias en el plazo establecido implicará la denegación de cualquier otro permiso que se solicite. 9. Los hallazgos de tipo arqueológico, histórico o prehistórico aparecidos fortuitamente en las cuevas deberán ser puestos en conocimiento de la Consejería de Cultura y Deporte.



Esta ley parte de la Consejería de Cultura Turismo y Deportes y tiene por objeto principal la protección de las cuevas con yacimiento o restos prehistóricos de Cantabria, y de paso dar cobertura legal a la gestión de los permisos de exploración. Se otorgó a la Federación Cántabra de Espeleología la categoría de Entidad Colaboradora con la Administración Y a través de ella la gestión de los permisos. Con este marco jurídico se regula la concesión de permisos para visitas deportivas y de exploración en las cuevas de Cantabria. No diferencia entre visitas deportivas y de exploración, cuando claramente tienen importantes diferencias.

Todo este trámite con el paso del tiempo y la evolución de la práctica de la Espeleología, se ha convertido en un mero trámite administrativo que no cumple apenas con ningún objetivo.

Hablar del tema permisos en el mundo espeleológico es tabú, nadie quiere planteárselo en profundidad. Sin embargo todo el mundo tiene claro que la situación actual está claramente superada. La Federación Cántabra de Espeleología ya no cumple su papel de interlocutor entre los deportistas y la Administración Regional. Los permisos se dan trámite de forma automática; lo cual está bien desde el punto de vista de los deportistas, que ven como se trata de un simple trámite administrativo, aunque sea engorroso. Ante la necesidad de solicitar el permiso con una cierta antelación y estar la actividad condicionada por la meteorología, los clubes solicitan permisos amplios para varias cuevas y de esta forma una vez en la comarca, deciden a cuál de ellas ir. Así con autorizaciones más o menos genéricas se da trámite administrativo pero se puentea el objetivo mismo de este trámite.

POSIBLES SOLUCIONES:
¿Qué se puede hacer con el tema de los permisos? Hay tres opciones:

Desde el punto de vista de la Federación Española de Espeleología, existen tres opciones:

1.- Eliminarlos.
2.- Mantener la situación actual.
3.- Modificar el sistema de gestión de forma que sea algo útil a todas las partes.

La primera opción desde el punto de vista administrativo supone la modificación de una ley y del Reglamento que la regula. Supone un paso atrás de dudoso agrado de la clase política regional y del cuerpo de funcionarios encargados de su gestión. Es iluso pensar que sea la decisión que la administración seguirá en un futuro.

La segunda opción es quizá la más sencilla, se trata de una simple huida hacia adelante, pero tiene grandes riesgos, en tanto en cuanto hay otras administraciones con intereses en el mundo subterráneo que pueden entrar a legislar en este ámbito: Conservación de la Naturaleza a través de la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Medio Natural. No podemos olvidar que gran parte de la montaña del valle del Asón ha sido declarada Lugar de Interés Comunitario para la conservación de los quirópteros. Esto supone que en algún momento esta administración tomará cartas en el asunto. No hay que olvidar que suele ser corriente, en ámbitos de la protección del medio ambiente, que se confunda conservación y gestión con prohibición. Otra administración con preocupaciones en este entorno es la de Presidencia, con competencias en materia de Protección Civil y que tras cada accidente o incidente espeleológico, lo primero que pregunta es por el tema del permiso, e inmediatamente se da cuenta de la inutilidad del mismo de cara a la prevención del accidente, pero de gran importancia a la hora de poder determinar la existencia de imprudencia tal y como está tipificada en las normas del Gobierno de Cantabria.

La tercera opción supone pensar qué puede aportar de útil el tema permisos, una vez decidido que las dos opciones precedentes no son aceptables. Si optamos por esta tercera opción es preciso abrir un debate sosegado y positivo que ayude a todas las partes a encontrar un punto común que satisfaga a todos.

Entonces lo primero que debemos decidir es ¿Quién es todos? O sea definir las partes de la negociación. Sin ánimo de ser exhaustivos ni excluyentes podemos definir los siguientes:

Ciudadanos en general, representados por su administración local

Consejería de Cultura Turismo y Deporte en tanto en cuanto las cuevas son soporte de patrimonio cultural, de actividades deportivas y de destino turístico.

Consejería de Presidencia a través de la Dirección General de Protección Civil, responsable de los rescates y de la prevención.

Consejería de Ganadería y Medio Natural, responsable de la protección de la naturaleza.

Espeleólogos o más correctamente deportistas, para evitar tener que definir quién es y quien no es espeleólogo. Lo ideal es que este colectivo estuviera representado por sus correspondientes federaciones territoriales o directamente por la nacional Federación Española de Espeleología, evitando de esta forma a personajillos que se auto definen como representantes del colectivo sin tener la más mínima autoridad moral o democrática y que suplantan a quienes para bien o para mal nos representan. No olvidemos que en la actualidad existe un nutrido número de practicantes de la espeleología que no pertenecen a ninguna organización deportiva y que llevan a cabo una intensa labor deportiva, en algunos casos superior en cantidad y calidad a la actividad federada. Por otra parte algunas federaciones territoriales existen legalmente pero están desaparecidas y han abdicado de todas sus funciones: le corresponde, pues, a la Federación Española de Espeleología esta función, como representante de todo el colectivo de espeleólogos.

Grupos de rescate (Guardia Civil y Espeleosocorro)

A todos estos habría que sumar la autoridad de Parques Nacionales, o más concretamente el Parque Natural de Picos de Europa, pero esto es otra cuestión. Picos de Europa afecta a tres comunidades autonómicas y tiene competencias en la gestión de sus espacios naturales. Esta es, sin duda otra guerra.

El siguiente punto sería definir que espera cada una de las partes del tema permisos. Aquí cada parte debería definirse pero en su ausencia y como documento de debate y primer borrador de atrevo a indicar las siguientes. Advirtiendo eso si que estos objetivos no tienen por qué se exclusivos del agente social indicado pues está claro que pueden ser asumidos por el resto de los agentes, sin embargo los indico de esta forma por ser lo que pudiera entenderse como prioritario de cada parte:

Consejería de Cultura, Turismo y Deporte:

Cultura: desde cultura lo prioritario sería la conservación y protección de las cuevas con restos prehistóricos, conocidas o por conocer. Además del conocimiento científico de las redes subterráneas de Cantabria. La ordenación de las labores de exploración y asignación de recursos a los clubes implicados ha de ser otro de los objetivos. Conocer nuestro patrimonio subterráneo de forma que los trabajos e informes realizados por los clubes de Espeleo no se pierdan en el tiempo y quede constancia de su esfuerzo. Así se crearía un fondo documental en soporte papel y digital al alcance de todos, con las debidas salvaguardas de las exploraciones en curso, y que permitan a los interesados conocer este patrimonio, bien desde el punto de vista deportivo: topografías, reseñas, croquis, fichas de instalación etc. Como desde el punto de vista técnico y científico: redes de drenaje, elementos singulares del patrimonio, fauna, geomorfología endocárstica y un largo etc.

Turismo: la práctica de la espeleológica es un argumento turístico importante en algunas comarcas de Cantabria, regular, divulgar, promover y facilitar su práctica será fundamental para una gestión sostenible de la misma y un desarrollo económico del ámbito rural, generando oportunidades de negocio, de actividad económica y de generación de empleo.

Deporte: está claro, la práctica del deporte debe ser promovida y facilitada desde las administraciones.

Con una buena gestión de los permisos la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte podría conseguir, entre otros los siguientes objetivos:

Catastro de cuevas de Cantabria. Conocimiento exhaustivo de nuestro patrimonio subterráneo y edición de guías, catálogos, folletos etc.

Protección efectiva de las cuevas con restos patrimoniales.

Gestión rigurosa y profesional de las zonas de trabajo. Proteger a los clubes que trabajan asiduamente en los sistemas subterráneos frente a oportunistas.

Garantizar la transparencia en la concesión de zonas de trabajo, permisos de exploración etc.

Delimitación cartográfica clara de las zonas de trabajo.

Potenciar la exploración y enfocar los esfuerzos de exploración en base a criterios objetivos, de oportunidad y de interés público.

Garantizar temporalmente la salvaguarda y confidencialidad del contenido de las memorias de fin de año.

Defender la labor histórica de los clubes que vienen desarrollando su labor en Cantabria pero evitando existencia de ínsulas de poder y posesión personalista de cuevas.

Limitación temporal y justificada del acceso a determinadas cuevas por estar en curso de exploración.

Promover y potenciar la colaboración inter-club para la exploración.

Facilitar futuros trabajos espeleológicos creando un archivo documental de acceso público y libre de los trabajos ya realizados.

Sistematizar los trabajos de exploración en unas pautas mínimas de contenidos en los informes de fin de año.

Objetivar y primar la concesión de ayudas a los clubes que se esfuerzan en las duras labores de exploración.

Consejería de Presidencia, Dirección General de Protección Civil:

La Dirección General de Protección Civil tiene encomendado en su carta de servicios la atención de los accidentes e incidentes espeleológicos en Cantabria. Además de tener que acudir a los accidentes cuando se producen, sería de desear que realizara labores de prevención. Para ello es preciso conocer que cuevas y que recorridos dentro de éstas son los más solicitados y que instalaciones técnicas son las que más sufren y en qué estado se encuentran. Valorar el riesgo y la probabilidad de accidente, conocer con cierta antelación el volumen de actividad en nuestras cuevas. El origen y experiencia de los deportistas puede facilitar las tareas de prevención desde el lado de la información a los mismos (condiciones meteorológicas, sifones, instalaciones técnicas deterioradas etc). Conocer la situación de las cuevas, accesos, puntos de toma de tierra de los helicópteros en caso de rescate. Enlace de radio. Existencia de cobertura de teléfono móvil, instalación del Puesto de Mando Avanzado, etc.

Así con una tramitación rigurosa de los permisos se podría conseguir:

Categorización de los recorridos en función de su dificultad, técnica, física y ambiental. El solicitante del permiso ha de definir claramente su recorrido y en base a esto analizar y reflexionar sobre sus capacidades y limitaciones. Conocer el estado de las instalaciones y el material necesario o recomendable. Horarios y previsión de tiempos.

Origen de los visitantes para realizar tareas de concienciación y prevención.

Destinos más habituales para realizar tareas de prevención y documentación de los obstáculos (fichas de espeleosocorro). Reinstalaciones y mantenimiento de anclajes, cuerdas etc.

Información actualizada del estado de las instalaciones y de niveles de agua u otras incidencias que pudieran plantearse.

Descripciones pormenorizadas de las rutas más habituales, con consejos útiles de calidad y actualizadas.

Consejería de Ganadería y Medio Natural:

La Consejería de Ganadería con la declaración de LIC’s las cuevas del Alto Asón es consciente de la existencia de un patrimonio subterráneo que sirve como lugar de invernada y resguardo de gran número de quirópteros. Sin embargo desconoce por completo cuantos, cuando, donde y como se desenvuelven estas poblaciones. Desconoce cuáles son los factores de amenaza de las mismas y por tanto realiza gestiones de conservación a ciegas. Como resultado de esto prima el principio de prudencia, que se traduce en “dime donde hay una colonia de murciélagos que cierro la cueva”. La principal consecuencia de este proceder es que la colaboración entre espeleólogos y conservacionistas es nula y prevalece la desconfianza completa entre las partes, a pesar de que creo que tienen el mismo afán de conservación y protección. A mi juicio debería existir una dinámica de colaboración y respeto mutuo entre la administración responsable de la conservación del medio subterráneo como hábitat y los que más amamos y en principio respetamos el medio subterráneo. A la administración de medio ambiente le interesa estar al tanto de los trabajos de exploración que realizan los espeleólogos. Son trabajos que suponen un enorme esfuerzo material, económico y humano, pero que le sale gratis a la administración. Le interesa ubicar con la máxima precisión donde se encuentran las cuevas y de éstas, cuales tienen población de quirópteros. Primero para valorar el estado de las poblaciones y su evolución y luego para realizar seguimiento de las mismas, determinando con precisión los factores de amenaza. Siempre como paso previo a tomar las oportunas y razonadas medidas de gestión.

Con una buena gestión de permisos desde el punto de vista del medio ambiente se podría conseguir entre otros los siguientes objetivos:

Inventariado del patrimonio subterráneo.

Inventariado de las poblaciones de quirópteros.

Conocimiento de las cuevas más visitadas por los espeleólogos y que amenazas suponen a las poblaciones de quirópteros existentes. Limitación de accesos a las salas de invernada en las épocas de cría o hibernación. Normalmente los recorridos más frecuentados por la práctica deportiva no coinciden con las salas apartadas preferidas por los quirópteros. En caso de colisión de intereses se podrán tomar medidas de gestión adecuadas y acertadas si se conocen las pautas de unos y otros.

Fauna troglobia y troglóxena existente en nuestras cuevas.

Gestión del recurso agua. Redes de drenaje. Puntos de vertido. Puntos de captación. Amenazas potenciales etc.

Colisión entre labores mineras y patrimonio subterráneo (canteras).

Efecto de estructuras lineales en el patrimonio subterráneo (carreteras, ferrocarril, acueductos, redes de saneamiento etc.)

Acotar o identificar a los responsables de daños o deterioro en el medio subterráneo.

Conocer vertidos y daños en cuevas (animales muertos en “morteros”).

Colectivo de espeleólogos en sentido amplio:

Los espeleólogos como principales usuarios de las cuevas, en principio, les interesa el acceso libre e ilimitado a las mismas. Sin embargo nos molesta encontrar en la cabecera de un rápel tres cuerdas puestas y un numeroso número de colegas esperando para subir o bajar. Nos preocupa el grado de deterioro de las instalaciones, por el paso del tiempo, por el mal uso o simplemente por la cada vez peor capacitación técnica de los deportistas. Nos ofende el deterioro del paisaje subterráneo. La falta de información sobre fichas de instalación, descripción de travesías etc. Así mismo existe una fuerte desconfianza entre los espeleólogos exploradores y los espeleólogos deportivos en sentido estricto. Cierto es que hay además un gran colectivo mixto deportivo-explorador. Los intereses de unos y otros en algunos casos entran en colisión. Existe una mala canalización de la información por parte de algunas Federaciones Autonomicas con la Federación Española. Las escuelas autonómicas, salvo esforzadas excepciones, existen de forma simbólica y sobre el papel de los estatutos federativos. En la mayoría de los casos las instituciones deportivas federativas no realizan labores de divulgación, promoción, educación, perfeccionamiento, mentalización para un uso sostenible, prevención etc. La mediocridad se ha apropiado de alguna y próxima gestión federativa. Cada vez se saturan más los grandes sistemas subterráneos cuando en realidad existe una gran oferta disponible de otras cuevas. La falta de información sobre las mismas, asociada a la cada vez más cómoda postura de los deportistas, hace que se sigan saturando las clásicas en detrimento de una correcta gestión del patrimonio subterráneo.

Desde el punto de vista de los deportistas la gestión de los permisos debería aportar lo siguiente:

Sistema ágil y sencillo de tramitación, con plazos cortos o inmediatos.

Tener la consideración del permiso como acto administrativo positivo con la mera tramitación de la solicitud de permiso, salvo indicación en contra, motivada y razonada por parte de la administración (deportistas con un negro historial, cuevas cerradas por temas arqueológicos, de conservación, de exploración, de investigación etc). Para ello las nuevas tecnologías de la información (Internet) son de una inestimable ayuda y pueden hacer posible todo esto.

Corresponsabilidad: al ser un acto administrativo positivo se debe transferir la responsabilidad del mismo al deportista y hacer responsable de sus actos y de sus decisiones a éste. De esta forma se descarga de responsabilidad a la administración o federación territorial, habida cuenta de que es muy difícil determinar quien está cualificado para realizar una determinada actividad deportiva. Dar la autorización a una persona desconocida supone una responsabilidad jurídicamente difícil de asumir. Con la tramitación del permiso ha de obligarse al deportista a reflexionar sobre su capacidad y sus límites.

Evitar saturaciones de cuevas y recorridos.

Garantizar la conservación del patrimonio.

Prevenir accidentes.

Potenciar la licencia federativa pero no de forma excluyente y limitada a la de espeleología, permitiendo la coexistencia de otros seguros de accidentes. La práctica extrafederativa de la Espeleo cada vez es más habitual. La inacción de algunas federaciones territoriales autonómicas, el bajo nivel y seriedad de las escuelas, la mediocridad de algunos gestores federativos y de responsables de clubes, están llevando a la práctica de alto nivel de este deporte fuera de las estructuras federativas.

Facilitar información útil y actualizada.

Canalizar la participación de los deportistas en la gestión de los permisos y del medio subterráneo.

Ser transparente y garantista.


Informar de la disponibilidad o restricciones temporales de acceso a una cueva, por estar en exploración, por estar ya reservada por otro grupo, por motivos ambientales (colonia de quirópteros en fase crítica de población o de ciclo vital etc) arqueológicos o científicos etc.

Informar de riesgos ambientales o meteorológicos.

Garantizar los trabajos de exploración, facilitando los trámites, dándoles transparencia, continuidad, financiación, unificar la estructura en los informes o en los datos, en el idioma, proteger las instalaciones de progresión y vivac. Etc.

Ser fuente de información actualizada y veraz.

Grupos de rescate (Guardia Civil y Espeleosocorro)

Toda la información de que disponen los grupos de rescate proviene de los trabajos realizados previamente por espeleólogos. Existe una gran diversidad de fuentes de información, de contenidos, de datos (datum en las coordenadas UTM). Generalmente la información está desestructurada, en diversas ubicaciones físicas, distintos formatos, soportes, idiomas etc. La mayoría no ha sido publicada y no está a disposición del público. En algunos casos no existe ficha de instalación o es antigua. En otros casos simplemente no se sabe dónde está la cueva que están explorando o no hay topografía disponible. No se sabe dónde y quien está realizando actividades espeleológicas. Se han dado casos de alarma en la que simplemente no se conocían los planes del grupo accidentado, en que cueva estaban y previsiones de horarios. La comunicación entre grupos de rescate y espeleólogos debería ser fluida. Esto permitiría un servicio de rescate más eficaz que a buen seguro agradecerá el propio espeleólogo. Conocer quien ha realizado recientemente un determinado recorrido en una cueva puede servir de fuente de información de cara a interpretar la limitada información de partida ante un accidente: estado de las instalaciones, niveles de agua, riesgos objetivos, derrumbes y toda clase de incidencias. Saber con antelación las actividades a realizar durante un próximo puente festivo o periodo vacacional permitirá a los grupos de rescate valorar el riesgo y prepararse para una eventual intervención. Comunicar a los deportistas que van a participar en esas actividades de las novedades meteorológicas, de instalación, de accesos etc redundará positivamente en la prevención de accidentes y en hacer más satisfactoria y segura su actividad deportiva. Tener fuentes de información precisas y recientes permitirán realizar labores y planes de mantenimiento y conservación de instalaciones de progresión. Permitirá canalizar esfuerzos de prevención de accidentes y asignación de recursos. Hacer seguimiento de la idoneidad de los materiales de anclaje utilizados, de su diseño e instalación.

PROPUESTA:

1.- Realizar un catálogos de cavidades de especial protección a las que solo se pueda acceder con un permiso especial.

2.- Realizar un catalogo de cuevas visitables (deportivamente hablando).

3.- Creación de un órgano de gestión de permisos compuesto por las siguientes personas.

3.1.- Responsable de la Federación Española de Espeleología.
3.2.- Responsable de la Federación Cantabra de Espeleología
3.3.- Responsable del Servicio de Rescate en espeleología del Gobierno de Cantabria
3.4.- Responsable de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.

4.- Creación de una herramienta Web de tramitación de permisos para visitas a cuevas de Cantabria así como para permisos de exploraciones.

5.- Establecer una normativa de tramitación de estos permisos.

6.- Determinar los canales de máxima difusión en información de todo el sistema de permisos.

7.- Realización de un informe estadístico anual de los permisos concedidos y denegados, así como de la afluencia de visitantes a las distintas cavidades de Cantabria.